Lunes
2026-02-16
Donde menos confías en Dios
"»Por eso les digo: no se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida y el cuerpo, más que la ropa?"
— Mateo 6:25
El pastor Drake predicó este mensaje desde el Medio Oriente, entre servicios de capilla para los soldados desplegados. Y entonces hizo la pregunta que vuelve personal este pasaje.
¿Qué te quita el sueño? ¿Qué te hace dar vueltas en la cama — tu familia, tus finanzas, tu futuro?
Y después la verdad dura: aquello por lo que más nos preocupamos probablemente es donde menos confiamos en Dios.
Quédate ahí antes de seguir. No como acusación — como diagnóstico. La ansiedad no es una falla moral que haya que regañarte para que se te quite. Pero es información. Lo que corre en bucle a las dos de la mañana te está diciendo dónde todavía no has podido creer que Dios es bueno y tiene el control.
Y si ese eres tú, no estás solo. Una de cada cinco personas en Estados Unidos ha sido diagnosticada con un trastorno de salud mental. El consumo de medicamentos para la ansiedad está en su nivel más alto. Casi la mitad se siente más estresada este año que el anterior.
Esta es una era de ansiedad. Jesús la vio venir.
Ora
Padre, tú sabes exactamente qué me pasa por la mente cuando se apagan las luces. No voy a fingir lo contrario. Muéstrame qué me dice mi preocupación sobre mi confianza, y encuéntrame ahí sin vergüenza. Amén.
Reflexiona
¿Qué te quita el sueño de verdad? Nómbralo con claridad — y pregúntate con honestidad qué revela sobre dónde te cuesta confiar en Dios.